sentó cátedra
hacia un reduccionismo estimulante
cargado de electricidad
y rayos gamma:
"Su coño era mi heroina"
Una droga efervescente
y carismática
que resume
el poder subyugante
de una mujer con un corazón en la mano.
Un ciclo anémico
cargado de destreza
y magia negra
capaz de apresar
a una araña
en su propia tela.
Una emoción condescendiente
que provoca guerras
entre civilizaciones
y caballos de madera
penetrando ciudades fortificados.
Un artificio.
Una ilusión óptica.
Un trilero profesional
altruista,
que se lucra de almas en pena,
bebe elixir placenténico,
engulle materia gris,
sátrapa de riego sanguíneo
en la cima de una montaña
que jamás escalarás.
Y subirás
subirás tanto
que acabarás
bajando
a sus infiernos.



