lunes, 11 de noviembre de 2013

D

Una vez compré un objeto
que no servía para nada
que pesaba dentro de la bolsa
y que terminé añorando

cuando ya no estaba.


Deja que sea.

Mañana fría el primer día de verano
y una lluvia incesante en tu 18 cumpleaños
o una nuez que no se abre,
a vida o muerte.

Deja que sea.

Mirada a través de un cristal espejado
sobre andares inquietantes
y un rastro maquiavélico
de una silueta indeleble.

Deja que sea.

Edén enfermizo
camino de rosas, con espinas, con púas
con dagas plateadas,
con un pertubador delirio de grandeza.

Deja que sea.

El "yo sí soy"
y "tú no eres"
el "no viniste"
y "yo no quise".

Deja que sea.

Un juego de cartas
de 47 palos
50 figuras
y 2 comodines.

Deja que sea

Ruleta azarosa
o ruleta rusa
o rugido de león
antes de desgarrar la carne del hueso.

Deja que sea.

Paseos entre cigarrillos muertos
y el recuerdo de un humo pasajero
de la centella
del "no vienes para quedarte".

Deja que sea.
Estúpido

Deja que sea.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Semáforo rojo.

Subo la rampa del garaje
la luz se apaga
el testigo avisa al peatón
y una señora grita 
mientras el gato duerme en el alféizar.

Giro a la izquierda 
y un perro gira la cabeza
pensando en la estupidez humana 
de comer con tenedores de plata
una pizza congelada.

53 segundos
y la naturaleza como si nada
sin inmutarse
oda a la casuística
y al frenesí matutino
rutina armónica del mismísimo Mozart.

Y ahí estoy, sin moverme
con el motor en marcha
y una vez más pasa 
me sonríe 
y le miro

"No, lo siento" ; le digo
"cobarde" ; me grito
"COBARDE!" 
"Gracias" ; me dice él
Una presión en el pecho ; siento.

Toma el coche, vete, largo!
Ve donde nunca puedes ir
come algo, bebe, fúmate un habano
Gracias
Gracias
Gracias
Gracias.

Y acelero
me alejo

nadie para.

LO SIENTO.
LO SIENTO.
LO SIENTO.




No es lobo todo lo que muerde.

No veo la luna desde mi ventana
pero aúllo
como en mitad de un bosque sombrío
sobre ramas secas y piedras grises.

Y el sol mañana asomará por donde siempre
y yo despertaré un poco antes,
del letargo, de un sueño no soñado 
de un sueño mortal,
en mitad del mundo
de este incompleto edén
de miles de seres
terribles y bellos
pequeños y grandes
fuertes y delicados
sicarios naturales de verdad 
y hombres sabios al servicio del Omnipresente.

No tengo sacrificio digno que hacerle
solo caminar por el sendero
del lobo, 
del lobo y del dragón,
y del tigre
y del mono
y del suyo, del esclavo, del discípulo.

Si me vieras, Señor

Rabí.

Aúllo bajo la sombra de tu figura
busco tu palabra, la verdad y la vida
sellar la fisura con cemento y cal
poner la otra mejilla
mientras me limpio la sangre de entre los dientes.

Azótame oh! poderoso azotador
si con eso basta para liberar a las huestes
y para perdonar a aquellos
que sólo ven la paja en el ojo ajeno

perdónales.

Rabí.










jueves, 22 de agosto de 2013

Mientras duermes

Cueva primitiva,
cuando te alimentabas de leche materna,
reías por no llorar,
llorabas por no reír
y duermes.

Donde amaste por primera vez
en primavera,
o en invierno,
o en la habitación de un hotel de carretera,
o en el infierno.

Estruendo nocturno
del lóbulo occipital
y del parietal
y de toda esa mierda
cuando no tienes nada mejor.

Insectos con ganas de marcha
jodiéndome la historia,
y yo a lo kung-fu,
cazando sueños,
matando moscas.

El vaso de agua que humedece,
que se tambalea por la avalancha
de emociones, de pisadas,
en un mundo lejano, irreal, ilógico
Mientras duermes.

Camisones,
ligeros,
y manos manchadas con sangre inocente,
uñas color ámbar...
Y tú, mientras, duermes.

Insoportable levedad
de una carga apacible,
relajada, con tonos rosas, y berenjena,
viviendo el tiempo del ayer
o el ayer del mañana.

Como un niño con zapatos nuevos,
preocupándose demasiado de no mancharse,
como si el aire estuviese limpio,
Imbécil inocente.
Y tú mientras, duermes.

La magia de la noche antes,
cuando la luna aún es joven,
cuando tu corazón late y late,
Por suerte...

Y tú,
mientras,

duermes.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Y entonces ocurre II

Que se te queme el pan de molde
y tú mirándolo
absorbido por su fuego.

El sol entra por tu ventana
y te da justo en la cara.
Un hilo de vida,
del astro,
del Dios,
o de tu vecino el de enfrente
jugando con la piel de un pescado crudo.

Un horizonte curvilíneo
dibujado por un niño de 5 años
3 meses y 12 días
Y 12 apóstoles que llaman a la puerta
a dar la buena nueva,
o tus vecinos, otra vez,
que vienen a por veneno.

El pan está crudo,
recién hecho,
y una miga de la corteza te secciona el esófago
una bonita mañana
en alguna puta ciudad.

Pero el grano de arena llega hasta el dormitorio,
insignificante.
¡Maldita sean estos ojos míos!
o ese agua que no fluye,
o la zorra de la vecina,
que me regaña.

¡Un pájaro cortejando en el alféizar!
Y yo colgando de la telaraña,
o cazando moscas con una flauta,
¡Menudo imbécil!
¡Con lo fácil que es volar con el viento de cara!

Y entonces ocurre.
Flores sobre alquitrán
Helado en la nevera,
y esas galletas que tanto te gustan
a mitad de precio,
en papel dorado.

Y tu toalla mojada
por una ola cabreada,
pidiendo explicaciones.
Llamando tu atención.
La arena quema.

Una piedra volcánica
junto a tu chancla de unos grandes almacenes.
No es comestible
Y tienes una llamada
Repondes, por si sirve...
Vas a cenar, con amigos,
Te sientas en la mesa,
cortas una aceituna...

Y entonces
Aunque no te lo creas....
Ocurre.

miércoles, 26 de junio de 2013

Yo, mi, me, contigo.

Adulador abrazo del verano
caricias de un viento huracanado
y yo mientras elucubro un plan maléfico
o corto una fresa en 3 pedazos.

Adulador llanto de un perro cariñoso
que no sabe vivir sin su palo
que solo vive por y para ser tirado
y ser arrancado de la rama de un árbol.
Quiero ser perro.
Quiero ser pero.
Quiero ser el pero.
Quiero ser tu pero.
Pero jamás seré tu perro.

De qué sirven los besos en el parque
y el amor a primera vista,
si no eres capaz de sentir el tacto de la lluvia en tu espalda
o las llamas de una hoguera en tus pies,
si eres preso de aquello que más odias
y mientes en cada paseo, en cada paso,
pensando en la ropa interior de tu vecina.
Tienes ojos y no puedes ver, tienes lengua pero no hablas,
no dices,
orejas que no escuchan,
manos que no tocan.
¿Para qué?
¿Por qué?

Y tú no te das cuenta
o no te quieres dar la vuelta.
Recorres caminos que ya conoces,
ya los has visto, son los que odias, los que dices que no te gustan.
¿Por qué no subes las montañas conmigo?
¿Por qué no quieres pasar miedo?
¿Por qué no quieres ser libre?
¿Por qué siempre presa?

Lo he visto, lo juro.
Alquimista de amores imposibles.
Delirios de grandeza, belleza seductora, de museo,
con un cordón de terciopelo rojo, o negro.
Haces que lo vea, que lo aprenda, y quiero que lo aprendas.
Ser mejor. Hacerlo mejor. Querer lo mejor.
Buscar y encontrar, hasta en los fogones más ardientes,
o en las almas más oscuras.
Viajar al infinito, o a ultramar.
Ser contigo y sin ti.




lunes, 10 de junio de 2013

Poema al kamikaze.

Ahora no soy yo
soy otro
el de fuera
el que mira
el que observa.

¿Kamikaze?
Eso depende del café que me tome
de cómo entre la luz por mi ventana
de cómo esté el abedul de la entrada
de cómo me hable esa mañana.

La realidad es otra
la he aceptado
ahora la quiero
lo quiero, lo he buscado, lo he sentido
¿para qué cambiar la tinta de un boligrafo desgastado?

Noches frías a la luz de un flexo comercial
incertidumbre en el aire enmarañado
luces centelleantes tras un tupido plástico
sombras crudas como un pescado
gotas de agua con historias que contar.

La no conciencia del consciente
y la pasividad del inconsciente
amalgama de una voz embaucadora
triste final de una gota condensada
sal que no sala el alma.

Ferviente realidad de una historia nueva
desconocida
que tatua el oxígeno que respiramos
llantos en lo profundo, silencio
y descubrir la ciudad perdida.

Palabras que no acaban
o inacabadas
palabras que no se dicen
león sin garras
rugido insonoro.

Sombra sobre sombra iluminada
y un reloj que no para
y una mirada
y que en la oscuridad de la noche
es siempre recordada.

¿Kamikaze?
¿de qué?
¿de verdad?
de realidad
kamikaze que no sabe morir en paz.








Reflexiones de un Kamikaze

          Si os digo la verdad, no tengo muy claro qué es lo que voy a escribir en este preciso instante, no tengo claro cual es mi reflexión y, es evidente, que no tengo claro hacía dónde voy con este viaje fuera de control.

Quizá por eso me denomino kamikaze.

Es algo extraño. Como si metiese en una licuadora todo lo anterior, con una pizca de sal, tres cucharadas de azúcar, dos fresas cortadas por la mitad y una buena cantidad de jugo de limón.

Como un niño al que le pisan sus zapatos nuevos. Como el niño al que se le cae la bola del helado que acaban de comprarle. Porque esto funciona así. Lo que al principio es dulce al final es amargo y lo que es amargo, al final es dulce. 

Es esa canción la que lo cambia todo. Ese maldito color que no puedes quitarte de la cabeza. Ese perturbador y seductor canto de sirena que sigues escuchando cuando apagas la luz. 
Creemos que somos capaces de controlar nuestros instintos a base de fe y de buena voluntad, pero todos tenemos a ese lobo aullando dentro de nosotros y, en mi caso, un lobo que clava sus garras cada vez que le doy las espalda. Lo único que quiere es descontrol, deshinibición, descomponerme y desenterrarme de este cuerpo que no parece ser mío. 

Pero ese maldito lobo no puede ganarme. No podrá conmigo. No ahora. No esta noche. No esa noche. Ninguna noche. Sólo cuando yo lo diga. Quizá nunca. Quizá siempre. Quizá toda la vida. Quizá lo esté deseando. Quizá quiera perder. Quiero ganar, pero también perder. Quiero sentir. Quiero amar. Lo quiero sentir. Le quiero aullar. Lo quiero dar. Quiero coger. Quiero tocar. Dar sin recibir. Recibir y dar más. Volver a aullar. Compartir. Enloquecer y ser enloquecido. Ver y ser visto. Hacer reir. Hacer todo. Hacer más. Siempre más. Aprender. Enseñar. 

¿Por qué intentamos controlar todo lo que nos rodea? ¿Por qué ese error? Vivir un vida bajo control entre una naturaleza descontrolada. ¡Qué contrariedad!, ¿no? 

Claro que lo es, pero... ¿a  caso no somos la contrariedad personificada? 

Alguien dijo una vez aquello de "Querer es poder. Queramos por lo menos!"  

Queramos, por lo menos, ser un poco kamikazes. 

Como diría el gran Quique González... :

"No hay vía libre, es una trampa genial...

...juégatela un poco, valiente"




domingo, 19 de mayo de 2013

Ojos ciegos.

La Mirada, esa mirada
la no mirada
ver a través de un muro de hormigón
a través de su grava, su cemento y su acero.
Mirar por el cristal de tu ventana
empañada por el frío invernal
tu habitación en llamas, mi mirada, helada.

La no mirada del mañana
paseo por las huellas de tus pies
sobre la arena de una playa abandonada
mientras las olas olvidan el rastro que dejamos al andar
donde dejamos el ayer
donde dejaste ver el todo y la nada
donde ya no quieres mirar
donde ya no cantas con la guitarra que te compré aquella vez

Miro a través
a través de tu piel
esquiva en la tormenta
sigilosa entre las ascuas de mi hoguera
bailando con lobos hambrientos
zarpas de oso hormiguero
dientes de papel
tinta china
y la mas sincera mentira.

Mirada lejana
abrazo al viento
fiel compañero
seducido por el humo extraño
sobre el metal frío que cuenta historias
y un gesto
un impulso
un cabello negro que danza en la quietud
de un instante cualquiera
y que veo a través de la niebla.

Ahora lo veo.



domingo, 28 de abril de 2013

Aproximanciones en verso. Poesía tímida.


Noche lisonjera 
luz de luz
luz de luna
tú luz, desnuda
yo calor
tú fragancia eterna
rocío carnal
luz que atraviesa
luz difusa
luz banal 
y despertar
mañana fría, soledad
historia aviesa.