Decían que estaba loca
y yo era preso de su locura.
Bailaba con lobos a la luz de la luna,
y el sonido se fundía con su curva prodigiosa.
Formaba parte de un mundo
sin capa de ozono,
inexplorado
inexplorable,
y sus piernas
conducían a un abismo
lleno de éter, heroína y éxtasis.
Y yo caminaba entre sus cuerdas,
desafinando,
y al percibir su nota musical
ya era demasiado tarde.
Era capaz de engullirte vivo
era capaz de hacerte perder el juicio
Ya era demasiado tarde.
Compré lotería por navidad
y cobré mi premio:
Una camisa de fuerza
y una imagen onírica,
rozando la sobredosis
durante el resto de mi vida.
domingo, 28 de diciembre de 2014
lunes, 22 de diciembre de 2014
Es tiempo de.
Época de fiestas de pijama
y batalla de almohadas
rellenas de piedra volcánica
antracita y cuarzo.
Comidas y cenas
sin digestiones
y alcohol destilado
para quemar cuerpos
sin escrúpulos
y con bajas dosis de realidad.
Funambulistas sonámbulos
sobre una cama de nieve
fotografiada con 3 filtros estándar
y el reflejo cegador
que delata la inminente desidia
de una vida
cargada de objetos inertes
y organismos muertos
carentes de significado.
Es tiempo de sonrisas antagónicas
y abrazos vacíos
envueltos en una nebulosa
perdida entre los dedos de una mano
manchada de dinero
y salsa tártara.
La noche en la que el tripero barbudo
recubierto del color
de una compañía multinacional
reparte falsas ilusiones
y esperanzas invisibles
y banas,
todo ello envuelto
en un magnífico papel mache
áltamente inflamable.
Somos comida en grano
de animales cornudos
con nariz roja y patas peludas.
"Todos formamos parte
del mismo montón de estiércol"
y batalla de almohadas
rellenas de piedra volcánica
antracita y cuarzo.
Comidas y cenas
sin digestiones
y alcohol destilado
para quemar cuerpos
sin escrúpulos
y con bajas dosis de realidad.
Funambulistas sonámbulos
sobre una cama de nieve
fotografiada con 3 filtros estándar
y el reflejo cegador
que delata la inminente desidia
de una vida
cargada de objetos inertes
y organismos muertos
carentes de significado.
Es tiempo de sonrisas antagónicas
y abrazos vacíos
envueltos en una nebulosa
perdida entre los dedos de una mano
manchada de dinero
y salsa tártara.
La noche en la que el tripero barbudo
recubierto del color
de una compañía multinacional
reparte falsas ilusiones
y esperanzas invisibles
y banas,
todo ello envuelto
en un magnífico papel mache
áltamente inflamable.
Somos comida en grano
de animales cornudos
con nariz roja y patas peludas.
"Todos formamos parte
del mismo montón de estiércol"
Suscribirse a:
Entradas (Atom)