que me lleve hasta la orilla,
por caer al fondo de tus más húmedos
y profundos pensamientos.
Necesito un faro que me guíe
por perderme entre tus labios.
Una brújula que marque el sur
de tu cintura,
y nunca
jamás
volver a encontrarme.
Y desaparecer entres las calles sin luces
de tu escote. Como desaparece la espuma del mar que hace el amor con la arena.
Y una palmera baila con el viento
y un pescador sonríe
y una niña canta
y yo, siempre tan cerca
y el horizonte, cada vez más lejos.
Hacen falta dos para pilotar
el avión
que me llevará a algún lugar
donde espero,
desde siempre
que estés tú.