Muchos días sin escribir, sí. Y es que necesito tiempo, tiempo para pisar el freno, bajarme del coche y ver dónde estoy. Porque hoy es de esos días en los que le das vueltas a todo. Días en los que quieres irte de aquí y desaparecer lo más rápidamente posible, intentando dejar atrás todo aquello que te persigue y te quiere atrapar.
Pero siempre ocurre lo mismo, que cuando consigues librarte de ello, te das la vuelta, intentas convencerte a tí mismo...pero sabes que lo que quieres está allí, y no puedes dejar que se vaya.
A veces pienso que debería volver a mis raíces, a aquel niñato despiadado y sin compasión, que miraba su corazón por encima del hombro.
Siento que por mucho que dé de lo bueno que hay en mí, nadie consigue valorarlo. Es algo que lleva pasándome desde hace bastante tiempo, y parece como si la parte mala de mi conciencia me susurrase al oído suplicándome que saque de nuevo a la persona que solía ser.
Lo he dado todo. Creo que es algo que sigo intentando hacer. Pero parece como si mis intentos por ser alguien bueno cayeran en saco roto, una caída rápida y precipitada, como la de una estatua que pierde el apoyo por pesar demasiado.
Voy muy rápido, seguramente con exceso de velocidad.
Tengo el pie en el freno, pero aún no se si debo o no debo pisarlo.
Me vendrá bien unas vacaciones para descansar el motor.
"Prefiero una locura que me entusiasme a una verdad que me abata."
"Hay cosas que se conocen y cosas que no se conocen. Entre ellas hay puertas..." (William Blake)
ResponderEliminarPises o no el freno, algún día bajarás del coche.
Un abrazo hermano!